
Tras conducir toda la noche (salí de casa a eso de las 22.00) llego a Saint Etienne los Orgues cuando amanece. Me visto con calma, miro que esté todo correcto y.... empieza la aventura!
Desde lo alto del pueblo de Revest du Bion, ya empezando la bajada para Sault, si se observa bien se puede ver la cima del Mont Ventoux sobresaliendo de lo verde de las montañas del fondo.

En plena subida al Ventoux, vertiente "fácil", desde Sault, antes de llegar a la zona dura y pelada.

Llego al Chalet Reynard, ahora empieza lo bueno!

Foto típica que no podía faltar. La subida final al Ventoux.

Mirando al norte.... a los Alpes!!! Esperarme que voy!!!

Parece que hartos que el viento les arrancara el cartel de la cima, han decidido hacer las cosas bien.

Señores, señoras.... la subida al Mont Ventoux!

Y la bajada hacia Malaucene, adonde voy a dejarme caer en breves momentos.

Por ahi abajo voy a pedalear en cuanto llegue a Malaucene.

El Ventoux visto desde la otra cara, una vez ya he dejado atras Malaucene.

El pueblo de Savoillan, ya en plena subida al Col de Macuegne.

El Col de Macuegne...

... y el Col de la Pigiere.

Aquí tenemos a este alforjero con una bici reclinable, que estaba dándose un buen atracón.

Ahora toca sufrir... hay que subir a lo más alto de la Montaña de Lure. y hace mucho calor, ese valle es un auténtico horno.

Para llegar hasta aquí tuve que sufrir mucho. Tuve que pedir agua a una buena gente que estaba pasando la tarde por allí porque iba ya al límite. Me dieron una botella de litro y medio, imagino que no esperaban que se la devolviese, jeje.

Tiene un cierto parecido al Ventoux, esto del Lure.... se nota que son de la misma familia.

Y ya solo me queda bajar hasta ese valle, donde tengo el coche y terminar esta larga primera etapa, que me ha dejado ya las piernas bien maduras de cara a lo que va a venir.

Una vez en el coche, toca conducir algo más de una hora. A medio camino paro en una zona de descanso y me cocino un buen plato de pasta y unas albondigas con guisantes que anda que no entran bien. Luego, una vez en el punto de partida de la segunda etapa, busco un parquing donde poder dejar el coche, me meto en el maletero y a dormir!
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