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lunes, 9 de agosto de 2010

Alpes franceses 2010: Tarentaise




Tras haber decidido quedarme una noche más en el hotel, hoy toca levantarse cuando el cuerpo lo pida, sin despertador. Toca también sacar de la carpeta los mapas de la otra ruta opcional que me he traido.

La etapa de hoy consistirá en subir a unas cuantas estaciones de esquí de la zona, cosa que hará que no sea muy espectacular paisajísticamente pero tengo ganas de conocer estas subidas. La excepción será la subida al Refugio de Rosuel, una zona preciosa.

Salgo de Bourg y, como no he desayunado, enseguida me meto por dentro del pueblo de Bellentre a ver si encuentro alguna boulangerie para comprar unas pastas. No tengo suerte, es muy pequeño y no encuentro nada.




Empiezo, con el estómago vacío, a subir a La Plagne, una subida durísima, larga y sin ningún descanso. Son 20 kms, aquí aun me quedan 13 y este km ya será al 10%.



La subida consta de 21 curvas de herradura, numeradas y con nombre cada una. Por ejemplo, la última, la número 1, se llama "la mine".



Aquí vemos una de estas herraduras en la parte intermedia.



Pronto tengo unas buenas vistas de Aime, una población ya importante, y de todos los pequeños nucleos diseminados por la montaña.



Sigo subiendo y llego a la zona donde está ubicada la pista de bobsleigh olímpica.



Un detalle de esta pista. Visto de cerca, te das cuenta que hay que tenerlos muy bien puestos para tirarse por ahi con el cacharro, tiene unas pendientes y unas curvas que impresionan.



Llego a La Plagne, pero yo quiero subir más, hasta arriba del todo!



Este es el final oficial de la subida, hasta aquí llegan los mojones que te van dando indicaciones de lo que queda.



Pero si seguimos subiendo hasta arriba del todo, unos 2 kms más, tenemos mejores vistas del Mont Blanc.



La estación de La Plagne es enorme, cuenta con varios nucleos, diferenciados uno del otro: Plagne 1800, Aime la Plagne, Plagne Bellecote, Plagne Villages,... Yo he subido hasta Aime la Plagne.



Y desde Aime la Plagne veo el Mont Blanc presidir la cordillera alpina.



Bajo ahora hasta Landry, donde empezará lo mejor del dia, la subida al Refugio de Rosuel.



Los primeros kilómetros son bastante exigentes, y van siempre bien protegidos por bosque.



Al rato se llega a la zona de las praderas y se empieza a disfrutar de las vistas.



En Nancroix nos encontramos unas paradas de autobús que dan ganas de olvidarse del coche, aunque solo sea por esperar aquí a que pase el bus.



Preciosa la carretera que nos lleva hasta el Chalet Refugio de Rosuel.



Este es el Chalet Refugio de Rosuel, aquí acaba el asfalto.



Retrocedo, no sin antes dar un último vistazo a esta zona, de largo lo más bonito de hoy.



Ahora voy a subir a Vallandry, otra estación de esquí de la zona. Veo, al lado, Les Coches, otra estación más.



Llego a Vallandry...



... y prosigo por una carreterita de esas que apenas salen en los mapas para enlazar con la estación de Les Arcs.



Llego a Les Arcs, que está formado también por varios complejos, muy separados uno de otro. La carreterita me ha dejado en Arc 1800.



Yo quiero ir a Arc 2000 (el más alto, jejeje), y para eso deberé bajar hasta Arc 1600 y luego coger la carretera que me llevará a Arc 2000. Las vistas, desde esta altura, son grandes.



Siempre con el Mont Blanc presente, atravieso Arc 1900.



Veo parte del último tramo ascendido, y un mirador perfecto para ver el Mont Blanc.



Y ya por fin, llego a Arc 2000. Ahora ya todo bajada hasta Bourg, donde llegaré a primera hora de la tarde.



Dedico el resto de tarde a descansar. A las 19.30 es la cena, y bajo a la terraza del hotel donde, con el menú el dia, me pongo hasta reventar. Voy a tener reservas acumuladas para mucha etapa mañana, jejeje.

Antes de dormirme, le doy un repaso a la ruta de mañana, que será la última etapa. El último puerto, para terminar a lo grande, será ni más ni menos que La Madeleine, uno de los puertos más duros de los Alpes. Y antes, el Cormet de Roselend, otra perla. Dejo la mochila ya preparada y apago la luz, mientras abajo el grupo de alemanes que están cenando se ponen tibios de vino y queso.

Me duermo con estos nombres en la mente, mientras fuera comienza a caer una fina lluvia.


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domingo, 8 de agosto de 2010

Alpes franceses 2010: Massif de la Vanoise (I)




Hoy salgo de la, para mi, fea población de Modane. Tengo ruta alforjera, pues iré a dormir a Bourg Saint Maurice. A última hora, decido no liarme a montar las alforjas y llevarme una mochilita, pues no voy a llevar mucho equipaje y no pesará demasiado. Luego me arrepentiré, pues tantas horas con la mochila en la espalda sí que se hace notar.

Por delante tengo otro etapón, con 3 puertos, 2 de ellos fronterizos con Italia, que los haré en sube-baja por el mismo sitio, y otro magnífico de paso, el Iseran.

Me pongo en marcha al amanecer, sabiendo que hoy, por fin, dormiré en cama y podré ducharme. La norma está para cumplir...




Pronto paso por una zona donde abundan los fuertes. Aquí vemos el Fort de Marie Therese.



Unos entretenidos primeros kilómetros, ideales para calentar las piernas antes de la subida dura de verdad.



Atravieso la población de Termignon, mientras se aclara el dia y me acerco al inicio real del puerto, aunque desde que salí voy subiendo



En Lanslebourg va siendo hora de pegar el primer bocado a algo sólido. No tengo que buscar mucho!



Empieza en Lanslebourg el primer puerto del dia, el Col du Mont Cenis, arriba es frontera con Italia.



Subiendo, me pasa un coche con matrícula de Bilbao. Instantáneamente pienso en pieatierra, pues sé que él está haciendo puertos BIG por los Alpes, pero como podía imaginar tanta casualidad... Él tampoco me conoce a mí, así que nos quedamos sin poder hablar. Luego a la vuelta lo hemos hablado, que mala pata!!!



Las vacas están a gusto en estos prados, así sale luego el queso que sale!



Lanslebourg ya queda abajo... muy abajo!



Dejo atrás la quesería y subo ya por encima de los 2.000 metros, sin vegetación.



Mirando hacia el lado italiano, veo la cola del Lac du Mont Cenis.



Y un monumento dedicado a las tropas, como tantísimos hay en toda Francia.



Bajo por el mismo sitio hasta Lanslevillard, donde empezará el larguísimo Col de l´Iseran.



Al principio por este valle tan amplio, en tenue subida, ojalá fuera así todo!



Tras el paso por Bonneval sur Arc, la carretera se empina salvajemente.



Y en un momento dejo el pueblo muy lejos y veo los glaciares muy cerca.



La perfectamente asfaltada carretera sobrepasa, con mucho ya, los 2.000 metros de altitud, este es un puerto altísimo.



Vemos todos los picos, que superan los 3.000, y la gran cantidad de glaciares que mantienen.



La carretera sube por una zona muy salvaje y aun solitaria a estas horas.



Vistas enormes!



El trazado es espectáculo puro.



Llego ya a la altura de la nieve, en este puentecillo empieza el último tramo, lo más dificil de todo, con un frio del carajo.



Todos los ciclistas nos retorcemos para superar este durísimo kilómetro.



Última curva antes de coronar este terrible Iseran.



Y en la cima ya hay ambientillo, sobretodo de moteros y ciclistas.



Ahora bajaré por esta cara norte.



Pronto tengo a la vista Val d´Isere, enorme complejo turístico enfocado al invierno.



Un dia estupendo para recorrer estas montañas, no hace nada de calor!



Val d´Isere ya más cerca, tengo ganas de llegar para comprar algo de comida y bebida.



Estas enormes montañas protegen la carretera que baja hasta Val d´Isere.



Una vez he dejado atrás la población, encuentro una zona de galerías.



Y debo bordear el Lac du Chevril.



Al rato, dejo esta carretera general y me adentro en secundarias, de nuevo en subida para ir ganando altura de cara a coronar el Col du Petit Saint Bernard.



La Capilla de Saint Michel domina la zona y es un referente de por donde deberé seguir.



Grande!!!



Todo el Valle de l´Isere queda muy lejano, esta carretera sube con bastante pendiente.



Salgo ya a la carretera general que sube al Petit Saint Bernard, fronterizo con Italia. Ahora la anchura es mayor y la pendiente menor.



Otra subida preciosa, ahora ya con bastante gente entre bicis, coches y motos.



Muy lejos queda el valle y las montañas donde he estado hace pocas horas.



Herraduras con poca pendiente, es un puerto muy cómodo de subir.



En La Rosiere están de fiestas, y hay un desfile con muchas comparsas, cada una con diferentes trajes y de diferentes temas: jugadores de jockey, un pastor con un rebaño de cervatillos, chicas con trajes regionales, bailarines, un grupito de ciclistas,... Los voy adelantando con cuidado, pues han cortado el tráfico.



Se ha corrido la voz de que voy a subir hoy por aquí, y la expectación es enorme, jejeje. No se que dice el de la megafonía y cuando paso, yo solo porque la carretera está cerrada, todos se ponen a aplaudir... ¡que verguenza! Saludo, aprieto un poco, pongo cara de ir fácil y tiro para arriba.......



Pasado ese momento de gloria, engrandezco las vistas sobre el Valle de l´Isere.



Y facilitos los kilómetros finales hasta coronar.



Vemos como viene la subida, por una zona bastante abierta y sin excesiva pendiente.



Por ahí por ahí está el Mont Blanc.



Cartelito en la cima del puerto, con moteros por doquier.



Y la simpática mascota me dice que aquí termina Francia y empieza Italia.



El bar que no puede faltar en la cima.



Y una curiosa forma de promocionarlo. Ya que todo está tan lejos, mejor quedarse en el bar!



En la cima hay vestigios arqueológicos.



Y yo me doy media vuelta y bajaré hasta Bourg Saint Maurice, donde tengo hotelito reservado. A la vista lo tengo.



Llego al hotel a media tarde, me cuesta un poco encontrarlo pues está en las afueras de la población. Me gusta el sitio, me conecto a internet con el móvil para ver las predicciones meteorológicas y veo que dan bueno para los próximos dias. Contodo esto, decido preguntar si puedo quedarme 2 noches en vez de una. Me dice que sí, así que mañana haré una etapa por esta zona, sin mochila, ya que hay muchas cosas por ver.

Tras 9 dias, me ducho con unas ganas!!!

Me bajo al pueblo a dar una vuelta y de paso en una terraza ya empiezo a pedir comida, no son ni las 7 de la tarde pero ya cenaré pues tengo un hambre de lobo.

Luego, a dormir en una cama, que también hace 9 dias que no lo hago....mmmmmmmm que bien!!! Ha sido una etapa excepcional, con esos recuerdos me quedo dormido enseguida. Mañana tampoco habrá que madrugar.


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