Nuevamente nos levantamos pronto y bajamos a desayunar. Estamos solos, como ayer, y la chica del hotel nos atiende mientras le explicamos nuestros planes.
Esta vez, a diferencia de la etapa de ayer, empezaremos bajando y luego, a la vuelta, vendrá la subida, aunque ni mucho menos tan dura.
Saliendo de Vielha.
Nos olvidamos de los diferentes pueblecitos que están a media montaña y seguimos bajando por la carretera general, siempre al lado del rio Garona.
Bajando y con el viento empujando por el culo, los kilómetros pasan que ni nos damos cuenta.
En un plis nos plantamos en Bossost.
El rio Garona, muy traidor él, pues coge sus aguas en España y se las lleva a Francia.
Bajamos rapidísimos y, casi sin darnos cuenta, entramos en el pais vecino.
Pasamos por lo que años atrás era el puesto fronterizo.
Y seguimos pedaleando, ya en zona llanita, por Francia.
Cruzando el pueblo de Fos.
Nos acercamos a Saint-Beat, donde daremos media vuelta.
Primeras casas de Saint-Beat. Nos damos media vuelta pues ahora viene subidilla y con viento de cara.
Llegando a Bossost, el viento nos castiga mucho, por lo que decidimos darnos un descanso.
Paramos un poco en la calle principal, donde pese a ser domingo están las tiendas abiertas.
Luego proseguimos nuestro penoso ascenso a Vielha, con el viento siempre de protagonista.
Por fin, ya estábamos deseando ver esta imagen, las primeras casas de Vielha.
Ahora solamente nos queda meter las bicis en el coche, cambiarnos un poco de ropa y emprender viaje de regreso a casa. Ha costado, ha sido duro... pero lo hemos pasado bien juntos, que es lo que importa.
Hasta la próxima!!!
.
Buscar este blog
domingo, 13 de noviembre de 2011
sábado, 12 de noviembre de 2011
El puerto de La Bonaigua
Este fin de semana, el peque y yo lo vamos a pasar en Vielha. Combinaremos un par de rutas en bici con ratos de turismo por esta población. Llegamos cuando ya se había hecho de noche, y tras dejar las cosas en el hotel nos vamos a dar un paseo por el pueblo, bien abrigados que hace frio.
Luego nos vamos a cenar al bar de un amigo que tengo de cuando era joven. Siempre que estoy en Vielha voy a cenar ahí, la comida es abundante y el precio razonable. El chaval está contento con lo que se va a meter entre pecho y espalda...
Tras la cena, volvemos al hotel, donde nos ponemos cómodos y gastamos un rato en ver la tele y charlar sobre lo que nos esperará mañana.
Dormimos genial, y nos levantamos temprano, pues ambos somos de madrugar. Bajamos al comedor donde desayunaremos solos, estamos en temporada baja y apenas hay nadie más alojado.
Interesa un desayuno fuerte, pues todo eso y mucho más se quemará en la durísima etapa que nos espera.
Nos vestimos de ciclistas, nos abrigamos a tope y nos ponemos en marcha. La etapa consistirá en subir desde Vielha al Port de la Bonaigua y bajar. Salimos de Vielha con la esperanza de poderlo conseguir.
A poco de salir, encontramos una fuente y paramos a beber, ya que el desayuno con embutidos ha dejado bastante sed. También aprovechamos para llenar al máximo los bidones, ya que no sabemos si volveremos a encontrar agua más adelante.
Nuevamente em marcha, por la suave subida de la primera mitad de ascenso a este puerto.
No tardamos en llegar al pueblo de Arties, donde ya empezaremos a encontrar alguna cuesta más difícil de superar.
La Iglesia gótica de Sant Joan d'Arties, con campanario octogonal.
Unos frescos 10º de temperatura marca este termómetro.
Cruzando el pueblo de Salardú en una durísima cuesta.
El bonito pueblo de Salardú ya ha quedado atrás, la subida ahora será más considerable.
Nos alejamos de Salardú y vamos en busca del siguiente y último pueblo que encontraremos en esta subida, Baqueira.
Carretera recientemente asfaltada, es una gozada rodar por ella.
Un gran escalador!
Poco a poco vamos ganando altura y acercándonos a las cumbres nevadas, dejando atrás curvas y contracurvas.
Una estupenda mañana de otoño la que nos ha salido.
Llegamos a Baqueira y disfrutamos de un merecido descanso. Sacamos el paquete de galletas príncipe y damos buena cuenta de ellas.
Una vez avituallados, nos vamos a por la parte más difícil del puerto. Tras Baqueira, viene una zona rectilinea de varios kilómetros de fuerte pendiente.
Nos elevamos con agresiva insolencia sobre la Val de Ruda...
... y nos acercamos a los picachos de más de 2.500 metros de altitud que hay enfrente.
Esfuerzo máximo para este tramo de gran dureza.
Terminada esa recta infernal, viene una zona más llevadera de curvas y contracurvas, pero el gran esfuerzo realizado se deja notar.
Es necesario ir descansando, ahora que la nieve queda ya casi casi a tocar.
La Val de Ruda ya quedó muy abajo, y nosotros flirteamos con los 2.000 metros de altitud.
Retomamos la subida, un poquito más!
Las primeras nieves ya las tenemos en los bordes de la carretera.
Llegando a la Estación de esquí.
Aquí vemos como el valiente, tras varias horas de esfuerzo, culmina con agilidad esta subida, llegando a la zona de los telesillas.
El Refugio del Cap del Port, casi casi en la cima del puerto.
Y este es el momento en el que ambos coronamos el Port de la Bonaigua. Felicidades!!!
Una foto conmemorativa de la ocasión, bajo el cartel del puerto, a 2.072 metros de altitud.
La cima de La Bonaigua está espectacular con este manto de nieve.
Ahora, solamente queda dejarse caer hasta Vielha, bajada donde alcanzamos los 60 km/h, y disfrutar de una tarde de reposo y paseos tranquilos.
A la noche, volveremos a cenar al bar de Miguel, como ayer, y pronto nos recogeremos ya que el cansancio es grande.
Mañana habrá más, tenemos en mente bajar en bici desde Vielha hasta cruzar la frontera francesa y pasarnos un rato pedaleando por ese país.
.
Luego nos vamos a cenar al bar de un amigo que tengo de cuando era joven. Siempre que estoy en Vielha voy a cenar ahí, la comida es abundante y el precio razonable. El chaval está contento con lo que se va a meter entre pecho y espalda...
Tras la cena, volvemos al hotel, donde nos ponemos cómodos y gastamos un rato en ver la tele y charlar sobre lo que nos esperará mañana.
Dormimos genial, y nos levantamos temprano, pues ambos somos de madrugar. Bajamos al comedor donde desayunaremos solos, estamos en temporada baja y apenas hay nadie más alojado.
Interesa un desayuno fuerte, pues todo eso y mucho más se quemará en la durísima etapa que nos espera.
Nos vestimos de ciclistas, nos abrigamos a tope y nos ponemos en marcha. La etapa consistirá en subir desde Vielha al Port de la Bonaigua y bajar. Salimos de Vielha con la esperanza de poderlo conseguir.
A poco de salir, encontramos una fuente y paramos a beber, ya que el desayuno con embutidos ha dejado bastante sed. También aprovechamos para llenar al máximo los bidones, ya que no sabemos si volveremos a encontrar agua más adelante.
Nuevamente em marcha, por la suave subida de la primera mitad de ascenso a este puerto.
No tardamos en llegar al pueblo de Arties, donde ya empezaremos a encontrar alguna cuesta más difícil de superar.
La Iglesia gótica de Sant Joan d'Arties, con campanario octogonal.
Unos frescos 10º de temperatura marca este termómetro.
Cruzando el pueblo de Salardú en una durísima cuesta.
El bonito pueblo de Salardú ya ha quedado atrás, la subida ahora será más considerable.
Nos alejamos de Salardú y vamos en busca del siguiente y último pueblo que encontraremos en esta subida, Baqueira.
Carretera recientemente asfaltada, es una gozada rodar por ella.
Un gran escalador!
Poco a poco vamos ganando altura y acercándonos a las cumbres nevadas, dejando atrás curvas y contracurvas.
Una estupenda mañana de otoño la que nos ha salido.
Llegamos a Baqueira y disfrutamos de un merecido descanso. Sacamos el paquete de galletas príncipe y damos buena cuenta de ellas.
Una vez avituallados, nos vamos a por la parte más difícil del puerto. Tras Baqueira, viene una zona rectilinea de varios kilómetros de fuerte pendiente.
Nos elevamos con agresiva insolencia sobre la Val de Ruda...
... y nos acercamos a los picachos de más de 2.500 metros de altitud que hay enfrente.
Esfuerzo máximo para este tramo de gran dureza.
Terminada esa recta infernal, viene una zona más llevadera de curvas y contracurvas, pero el gran esfuerzo realizado se deja notar.
Es necesario ir descansando, ahora que la nieve queda ya casi casi a tocar.
La Val de Ruda ya quedó muy abajo, y nosotros flirteamos con los 2.000 metros de altitud.
Retomamos la subida, un poquito más!
Las primeras nieves ya las tenemos en los bordes de la carretera.
Llegando a la Estación de esquí.
Aquí vemos como el valiente, tras varias horas de esfuerzo, culmina con agilidad esta subida, llegando a la zona de los telesillas.
El Refugio del Cap del Port, casi casi en la cima del puerto.
Y este es el momento en el que ambos coronamos el Port de la Bonaigua. Felicidades!!!
Una foto conmemorativa de la ocasión, bajo el cartel del puerto, a 2.072 metros de altitud.
La cima de La Bonaigua está espectacular con este manto de nieve.
Ahora, solamente queda dejarse caer hasta Vielha, bajada donde alcanzamos los 60 km/h, y disfrutar de una tarde de reposo y paseos tranquilos.
A la noche, volveremos a cenar al bar de Miguel, como ayer, y pronto nos recogeremos ya que el cansancio es grande.
Mañana habrá más, tenemos en mente bajar en bici desde Vielha hasta cruzar la frontera francesa y pasarnos un rato pedaleando por ese país.
.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Seguidores
Archivo del blog
-
►
2014
(52)
- ► septiembre (6)
-
►
2013
(91)
- ► septiembre (9)
-
►
2012
(97)
- ► septiembre (6)
-
►
2011
(70)
- ► septiembre (8)
-
►
2010
(58)
- ► septiembre (6)
-
►
2009
(41)
- ► septiembre (1)
-
►
2008
(29)
- ► septiembre (1)
