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jueves, 17 de mayo de 2012

Reserva Nacional de los Montes Universales


Primera de las 3 etapas previstas por la zona de los montes Universales y Serranía de Cuenca. Hoy, empezaré en Villafranca del Campo, situada en el valle del Jiloca. La Iglesia de San Juan Bautista es uno de los monumentos barrocos más destacados de la comarca.


La solitaria estación de tren.


Con rectas largas, siempre tendiendo a subir, me alejo del valle y me acerco a las montañas. El viento es fuerte, lo será toda la jornada, y durante las primeras horas de etapa lo voy a tener siempre de cara, lo que me hace avanzar muy lentamente.


El primer pueblo en encontrarme en tan desértica zona es Villar del Salz.


88 habitantes censados en esta pequeña población.


Esquivaré sin muchos problemas la Sierra de Menera en una subida que no ofrece mayor dificultad que el viento de cara.


Llegando a Tordesilos, ahora en la provincia de Guadalajara.


De nuevo esquivo con suavidad la sierra de las Peñas del Diablo y la subida no merece gran esfuerzo.


Próximo pueblo, Alustante.


Camino de Alcoroches, este solitario molino de viento.


Alcoroches, uno de los pocos pueblos que compró su independencia con respecto a Molina de aragón en la Edad Media. Es hora de llenar el bidón de agua...


... en esta fuente repleta de peces de colores.


Monumento homenaje a los currantes del pueblo.


Camino de Checa, siempre dentro de un hermoso bosque de pino albar o de Valsaín.





Checa, situado en la zona de contacto entre la Sierra de Albarracín y la Serranía de Cuenca.


Camino de Orihuela del Tremedal, vistas del Parque Natural del Alto Tajo.





No llego a entrar en Orihuela. A la entrada del pueblo, cojo la carretera que sube al Puerto de Orihuela siempre sumergido en este hermoso pinar, en la Sierra del Tremedal.





Cima del puerto, con esta area recreativa.


Es muy difícil captar a un corzo atravesando la carretera. A este, ya hace rato que lo tenía calado, y lo pude pillar con la cámara, jeje.


Camino de Griegos, terreno descendente.





Griegos, un pequeño pueblo de la Sierra de Albarracín, enclavado en los Montes Universales y a los pies de la Muela de San Juan. Es considerado el pueblo más frio de España, con temperaturas que bajan de los cero grados incluso en agosto.


Solitaria zona camino de Guadalaviar, directo al corazón de los Montes Universales.





La mayor dificultad de la etapa de hoy es el Puerto de El Portillo.


Una vez en la cima, gozamos de excelente mirador sobre los Montes Universales.





Descenso del puerto, buscando el nacimiento del rio Tajo.


Y no tardamos en llegar. Aquí nace, oficialmente, el rio Tajo. El más largo de la Península Ibérica, con 1.008 kilómetros. Este monumento es una personificación del río junto a los simbolos de las tres provincias que acogen al Tajo en sus primeros kilómteros: Teruel (el torico), Cuenca (el cáliz) y Guadalajara (el caballero).





Tras rendir visita a tan solemne lugar, prosigo la etapa para llegar a Frías de Albarracín.





Posteriormente, iremos a Calomarde en terreno cómodo y muy espectacular.





Un par de imágenes de Calomarde: la iglesia...


... y el ayuntamiento, donde aprovecho para coger agua en una fuente cercana.


Sin más dilación, me arrimo al rio Guadalaviar y voy a ir siguiendo su curso hasta Albarracín por preciosa carretera, siempre descendente y comodísima de ciclar.














Albarracín, localidad que es Monumento Nacional y propuesta por la Unesco para ser Patrimonio de la Humanidad.





Una placa con los nombres y edades de los fusilados allí por las tropas franquistas. Acongoja ver la corta edad de muchos de ellos.


Gea de Albarracín y su Iglesia del Carmen.


Me separo del rio Guadalaviar que, curiosamente, a partir de Teruel pasa a llamarse Turia. Desde el alto que subí tras Gea, la Sierra de Peñarredonda ofrece este desolado aspecto.


A partir de ese momento, giro hacia el norte y el viento me va a ayudar con fuerza. Paso raudo por pueblos como Cella y Santa Eulalia.


Y en inacabables rectas, donde el viento me lleva en volandas, me acerco a la meta subiendo el valle del Jiloca.


Aunque no lo parezca, no voy a mojarme hoy.


Termina la etapa en Villafranca del Campo, con el coche aparcado muy cerca de la Iglesia de San Juan Bautista. 200 kilómetros muy bien aprovechados, y al tener al final el viento a favor, con poca sensación de cansancio. Cosa buena, pues mañana hay otra etapa de 200 kms, y algo más dura que la de hoy.








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